El rey Salomón señaló que "Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo”. El tiempo es el recurso más esencial dado a la humanidad por Dios. Lo que hacemos con nuestra vida depende de si lo usamos con prudencia o no. Si lo usamos de una manera eficaz, más rápido lograremos nuestras metas en la vida.
El tiempo y la mareas, se nos dice, no esperan por nadie, ¿pero que constituye tiempo bien utilizado y que un desperdicio?, Las posibilidades que nos brinda la vida, los privilegios, las opciones y decisiones que tomamos, de hacer o no hacer definen el buen o mal uso del tiempo. Los retrasos y el abandono de la productividad, constituyen una perdida de tiempo.
Aunque muchas personas piensen erróneamente que hay una gran cantidad de tiempo para desperdiciar, unos pocos, sin embargo, han aprendido que el tiempo es fugaz. Hoy en día, debido a la explosión de los conocimientos ocasionados por los avances tecnológicos, la mayoría de los padres se esfuerzan por asegurar que sus hijos sean enviados a la escuela, independiente de la edad. Todo el mundo parece estar más conscientes de la falta de tiempo y de que hay que aprovecharlo.
El cliché "El tiempo no espera por nadie" se ha vuelto más significativo que antes. Los que no aprovecharon la posibilidad de adquirir enseñanza superior universitaria o formación profesional, descubren que se dispararon en el pie, ya que no pueden soportar la dura competencia que se presenta hoy en día en el mercado laboral. Hubo un tiempo en que se podría haber ido a la escuela o aprender un oficio, pero se pospuso hasta que se hizo demasiado tarde. Hoy, ya no tienen la posibilidad de hacerlo.
Comprenda de una vez que debe enfocar toda su energía al trabajo. No malgaste su tiempo con chismes, murmuraciones, pereza o personas entrometidas. Involúcrese a si mismo en una aventura rentable. Rehúsese a ser perezoso, no malgaste las horas de productividad. Vea el tiempo como un don de Dios y aproveche sus oportunidades al máximo, para hacer un buen uso de ellas pero con prudencia.
La pereza es más peligrosa que un león al acecho. Cuanto menos haga, menos querrá hacer, y más inútil se volverá. Para superar el hábito de malgastar el tiempo, hágalo paso a paso, cada día preocúpese de avanzar solo unos pequeños pasos hacia un cambio mayor, de importancia.
Organice su tiempo cada día, destine tiempo para soñar (positivo, sueños realistas), es de lo que el futuro está hecho. “Donde no hay visión, el pueblo perece”.
Escrito por Héctor Milla editor del sitio web Manejo Eficiente del Tiempo, visite nuestra pagina principal para descubrir como manejar eficazmente su tiempo en menos de 180 minutos.

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